En esta ocasión llegamos un día a Manchester… Y es que teníamos el trauma de la vez pasada…
Hace dos años, fuimos a un concierto en Manchester. En este entonces, hacían la segunda parte del “Fundamental Tour”. Ese día fue un desastre de principio a fin… Y no solamente para nosotros, el concierto de los Pet tampoco salió del todo bien.
Tomar el camino más largo para llegar a Manchester, perdernos, llegar muy tarde a la fila, tener gente encimosa durante el concierto, fueron las cosas más trágicas que nos pasaron. Ya en el concierto, los Pet tuvieron fallas de sonidos, Nathan, uno de los bailarines, alcanzó a golpear con sus piernas a Neil… Tampoco fue un buen concierto para ellos.
Hay ciertas experiencias que no se olvidan y, aunque tampoco fue un día trágico en nuestras vidas, sí se nos quedaron esas viejas heridas, por llamarles de alguna manera, y las cargábamos con nosotros para esta nueva oportunidad de ir a Manchester a un concierto.
Para nuestra buena fortuna y aunque algunos fantasmas sí nos persiguieron, todo nos salió bien.
Primero, no nos perdimos en Manchester y tuvimos la oportunidad de ver un poco más de la ciudad, cosas que no ocurrió en nuestra primera visita. Al llegar al Apollo, lugar donde se llevó a cabo el concierto, recibimos una muy buena sorpresa. Ya en la fila estaba una vieja amiga, Laura, de España, a quien conocimos hace dos años en Brighton. Y muy grata fue la sorpresa para todas nosotras encontrarnos de nuevo…
Mientras esperábamos, pudimos intercambiar experiencias de los dos pasados años… Y también vimos, brevemente, cuando Neil llegó al lugar donde fue el concierto.
Poco después, arribó una amiga mía, ya de muchos años, que también acudía al concierto con su esposo, que es fan de Pet Shop Boys también. No tuvimos oportunidad de conversar mucho en la fila, pero intercambiamos algunas ideas al terminar el concierto. Me dio mucho gusto ver a mi amiga, aunque fuera brevemente.
Creo que vale la pena hacer notar que, nuevamente, hubo algo de desorganización a la hora de acceder al Apollo. No entiendo qué es lo que pasa, pero las seguridades de los lugares donde tocaron estuvieron bastante debajo de mis expectativas. Y también, hay que decir que algunos fans de Pet Shop Boys (no solamente de ellos, estoy segura de que de muchos otros grupos también) pierden el sentido común y se convierten en una especie de salvajes (lo digo en serio, porque es bastante molesto como la gente se deshumaniza por algo así) a los que no les importa la civilidad, el respeto y el orden.
Todo lo anterior lo menciono porque, nuevamente y a pesar de la fila que ya había, la entrada al Apollo fue un verdadero desastre. Las filas se convirtieron en tres, todo mundo se empujaba, la seguridad fue rebasada… Con decir que nosotros no nos revisaron las bolsas y pudimos pasar las botellas de agua, cosa que no debería ocurrir. Y yo tenía toda la intención de entregar las botellas, pero al ver la ineptitud de la gente de seguridad del Apollo, decidí mandarlos al diablo.
Finalmente y a pesar de todo, entramos al recinto y alcanzamos buen lugar en primera fila.
El telonero de esa noche fue, como ya lo habían anunciado ellos mismo, Frankmusik. Mi hermana dice que tiene buena música, personalmente no es el tipo de música que me gusta. Pero, estuvo bastante animado y creo que, a pesar de que a mí no me guste, es alguien a quien vale la escuchar.
El concierto transcurrió con tranquilidad. Los errores que se habían presentado en los conciertos anteriores fueron corregidos. Neil y Chris estaban muy contentos.
Creo que únicamente hay otro punto negativo en la noche. De verdad, la organización estuvo muy mal por parte de la seguridad del lugar. Hace dos años, al final del concierto, se pusieron barreras para hacer un camino por el que pudieran salir Neil y los demás de manera tranquila. Con estas barreras, también se le da la oportunidad a los fans de que Neil pueda firmar autógrafos en forma pacífica. Lamentablemente, en esta ocasión no ocurrió de esta manera y Neil y Chris salieron dando tumbos entre el montón de gente que los esperaba afuera. Yo estaba viendo desde lejos la escena y la verdad es que me dio mucha pena ver como casi tiran a Neil en el tumulto y ver a Chris escabulléndose para entrar al automóvil que los esperaba… De verdad, la seguridad estuvo para llorar…
Así dimos por terminado nuestro concierto en Manchester.
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18 de junio de 2009 – Pero esta vez nos va a ir bien, ¿verdad?
15 de junio de 2009 - ¿De verdad van a tocar aquí?
Pues, en mi entrada de Stuttgart ya platiqué cómo está estructurado el concierto, así que referiré a otros detalles sobre el mismo.
Empezaré con nuestra llegada. Tomamos un tren a las 9:55 de la mañana desde Stuttgart. Y viajamos en primera clase, porque resulta que el Eurail te lo venden para que viajes en primera clase. Tratamos de dormir un poco durante el trayecto de 3 horas, pero nos fue imposible. Creo que traímos demasiada adrenalina en nosotros como para lograr dormir.
Llegamos a Zurich a eso de la 1 de la tarde. Dejamos las maletas en la estación de trenes y nos fuimos directo al lugar donde se iba a llevar a cabo el concierto.
Y con respecto a esto, al lugar del concierto, tengo muchas cosas que decir.
El Maag Hall está ubicado en una zona extraña de Zurich. No es que yo conozco Zurich, pero en realidad es una ubicación extraña en una ciudad para un centro de entretenimiento. El lugar está ubicado en una zona en la que sólo hay edificios que parecen ser de oficinas, sin mucho más cosas alrededor.
Creo que me influyó mucho una remodelación masiva que están realizando. Toda la cuadra, por decirlo de alguna manera, está sujeta a una construcción gigantesca. De lo que pude entender, planean construir ahí grandes edificios, aunque no estoy segura de cual sea su objetivo.
Entonces, es de imaginarse que todo era un caos en el sitio. Camiones, plumas, grúas, obreros… Un verdadero desastre. La verdad es que no entiendo cómo es que decidieron dar el concierto en ese lugar. No sé si la construcción le da bastantes puntos negativos o, aún sin construcción, este sitio no era el apropiado… Porque, imaginando las cosas sin la construcción, el sitio parecía ser un complejo de bodegas, pero destinado a otro objetivo.
Como sea, llegamos al lugar… Ni siquiera sabíamos en donde formarnos, porque era una zona de guerra. Preguntamos y preguntamos, como pudimos, y pues por fin nos indicaron la puerta donde debíamos hacer fila… Era bastante raro, eran las 2 PM y no había nadie más que nosotros. Era bastante confuso y extraño, como si no estuviéramos en el lugar correcto… Pero sí era y ahí nos quedamos.
Pues, fuimos a conseguir algo de comer y regresamos… Ya estaban puestas vallas y letreros indicando que ese era el sitio donde se iba a llevar a cabo el concierto.
Pasaron las horas con nosotros en la fila. Poco a poco fue llegando más y más gente, pero nosotros éramos los primeros, aunque todavía faltaba bastante tiempo para que nos dejaran entrar.
A eso de las 6:30, por fin abrieron las puertas y nos dieron acceso. El lugar… Pues el lugar era más o menos grande. Bueno, en realidad, para tamaños estándares, era pequeño. Pero, en realidad el lugar no tenía nada de relevante, muy normal, nada especial.
En fin… De nuevo, a esperar a que diera inicio el concierto. Lo bueno de este concierto es que nos encontramos con otro niño mexicano que estaba ahí para ver el concierto. Armando, de Toluca, está estudiando en Suiza y fue al concierto porque le gustan los Pet gracias a su mamá, que es fan de ellos. Nos mencionó que supo que éramos mexicanos por el acento. Así que, ya no estábamos solos.
Lo bueno de este concierto es que no hubo telonero. Lo malo es que el escenario era más pequeño. Entonces, las construcciones de cubo y el resto de cosas colocadas, estaban en un espacio mucho más reducido. Creo que el concierto no lució tanto por esta misma razón.
Para ser sinceros, el concierto no estuvo tan bien como uno esperaría. Se presentaron varios problemas que hicieron que Neil y Chris se vieran molestos. Fallas en el sonido fueron los principales problemas, pero también hubo algunos otros que nos dieron miedo por algunos momentos. Y es que un olor a quemado se dejó sentir después de unos veinte minutos de iniciado el concierto; después, un sonido como de una manguera explotando… De verdad, más de uno de nosotros pensó en buscar la salida de emergencia… Con un escenario cuya base es el cartón… Está de pensarse…
El concierto continúo y sin muchos problemas más. Creo que después de un rato, se les pasó el enojo. Qué bueno, porque nosotros estábamos muy emocionados a pesar de todo.
Lamentablemente y por la manera en que estaba ubicado el lugar, además de que necesitábamos estar antes de las 12 PM en la estación de tren para regresar a Berna, no tuvimos oportunidad de verlos ni a la entrada ni a la salida del concierto.
Sin embargo, nos ocurrieron cosas agradables durante el concierto.
Neil nos vio y nos mandó su saludo con los pulgares hacia arriba.
Chris también nos vio y, yo digo, que también nos saludó.
Neil me lanzó el periódico que pretende leer durante “West End Girls” al final del concierto… Condenado Neil, casi me sorraja el periódico en la cara…
Sacamos la bandera de México y Chris nos sacó una foto para después subirla a su Twitter.
Al comprar nuestras playeras, el chavo que estaba atendiendo, se acordó de nosotros, de Gyoky y de mí, y nos dijo “Sí, me acuerdo de ustedes, del tour pasado”.
Y, en general, fue un buen concierto… De cualquier forma, creo que nunca diré que un concierto de Pet Shop Boys es un mal concierto…
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14 de junio – El primero
La llegada
El 14 de junio fue un día que dio inicio desde muy temprano. Fue necesario estar listos antes de las 8 AM para salir rumbo a Basel, en donde tomaríamos un tren rumbo a Stuttgart.
Para nuestra buena fortuna, todo salió bien y Didier nos dejó a tiempo en Basel, en donde tomamos nuestro tren. Tres horas después, arribamos a nuestro destino, no sin dormir bastante durante el trayecto. Sabíamos que iba a ser un largo día que teníamos que ahorrar todas nuestras energías.
Ya en la estación de tren de Stuttgart, tomamos un taxi que nos llevaría al Theaterhaus. Nos tomó 10 minutos llegar al sitio…
Ya aquí nos esperaba nuestra cuarta compañera de viaje, Goyky. Ella había llegado el día anterior, después de volar desde México. Y ya estaba formada en el lugar, lista para que fuéramos los de primera fila.
Por supuesto, fue un gran gusto encontrarnos con ella. La esperábamos con mucha emoción, porque por fin estaba junto el grupo… La alegría de por fin encontrarnos y dar inicio al Fandemonium era lo más importante para nosotros…
La fila y el arribo de Neil
No es necesario decir que era bastante temprano. Estuvimos formados desde el mediodía… Y también estuvimos al pendiente por si llegaban los muchachos.
Si no se ha experimentado el estar formado desde temprano para un concierto, es una experiencia que no se puede comprender del todo. Es cansado, es aburrido, no hay mucho que hacer, comer puede ser complicado… En fin, es una experiencia no muy grata pero necesaria para los conciertos donde la entrada es general.
Pasaron las horas, algunas personas empezaron a llegar. Nosotros seguíamos al pendiente por si veíamos pasar a Neil y A Chris… Y por fin llego Neil…
Alrededor de las 5 PM, arribó un Mercedez Benz negro en el que venía Neil. Vestido con una playera negra, lentes oscuros, se detuvo a firmar algunos autógrafos. Incluso, uno de los que esperaba por él le pidió una foto con él y se la concedió… Sin embargo, todo se echó a perder cuando una “señora” le tomó una foto con flash demasiado cerca. La foto que tomó fue con una cámara profesional, una réflex, y fue demasiado cerca. En ese momento, Neil se molestó, le pidió que se detuviera y se retiró al interior del teatro. Se molestó bastante y con toda la razón del mundo. Cualquiera que haya estado cerca de ella, aunque sea una vez, sabe que les molesta mucho las fotos con flash y es que algo que nunca debes de hacer… Esta señora no parecía ser realmente fa, porque nunca la vimos adentro del concierto, ni nada por el estilo, y únicamente hizo enojar a Neil…
Sin mucho más que hacer, regresamos a la fila a esperar a que abrieran las puertas… Y fue allí donde comenzaron los problemas.
En realidad, nunca hubo una fila para la entrada del Theaterhaus. La gente comenzó a amontonarse en la entrada a la sala y las personas encargadas de la seguridad del lugar no hicieron nada por formar una fila. Entonces, los que habíamos llegado bastante temprano, no íbamos a ser los primeros, porque la gente estaba amontonada en el acceso. Estábamos todos demasiado juntos, comenzaba a hacer calor y no teníamos oportunidad de sentarnos, por el mismo espacio reducido.
El martirio de la “fila” duró cerca de dos horas. En realidad, fue un verdadero desastre la organización y las personas de seguridad del Theaterhaus. No sé si no esperaban la cantidad de gente que llegó, se les salió de las manos o no pasan ese tipo de cosas tan seguido, pero fue un verdadero desastre. De las peores organizaciones que he visto en mi vida de fan.
La entrada al recinto
Por fin, a las 7:30 PM abrieron las puertas e inicio otro caos. La gente quería entrar, revisaban bolsas, se hizo un cuello de botella… No es fácil describirlo; sólo puedo decir que fue un desorden generalizado que nos provocó mucha tensión.
Logramos acceder al recinto y, por lo menos, Iván y yo quedamos en primera fila. Gyoky y mi hermana se quedaron atrás.
De nuevo, vivir una experiencia de éstas y tratar de describirla es complejo. Estar entre la gente, que muchas de las veces se comporta, pero en muchas otras ocasiones no… De pie, esperando a que de inicio el concierto… De nuevo, es una experiencia no grata pero necesaria.
En esta ocasión, el público que estuvo en Stuttgart estuvo bastante rudo. Algunas personas trataban de meterse, cuando ya no podía llegar a otro lado, metían el cuerpo, empujaban… En fin… Lo mejor que podíamos hacer era no permitir que alguien se metiera delante nuestro o que nos quitaran el espacio que teníamos en primera fila.
Los teloneros
Después de un largo rato, a eso de las 8 PM, salieron al escenario los que serían los teloneros de esa noche: Un grupo alemán llamado Das Gezeichnete Ich. Tocaron alrededor de media hora, 6 o 7 canciones. Se retiraron sin pena ni gloria, creo yo.
Los últimos preparativos
Una vez que se fueron los teloneros, dio inicio la preparación del escenario de los Pet Shop Boys. Las personas encargadas de eso comenzaron a construir una pared de cajas de cartón blancas, a extender cables, colocar micrófonos, ajustar luces, encender el teclado de Chris…
Y mientras tanto, yo también me preparaba. Porque, como ya es una tradición para mí, llevaba un traje especial para la ocasión. Esta vez decidí llevar el abrigo que utilizó Neil en los Brit Awards 2009… Y créanme, no fue la decisión más inteligente que pude haber tomado. El abrigo pesó alrededor de 4 kg y ni les cuento del calor que estaba haciendo ese día. Por esos dos motivos, decidí ponerme el abrigo hasta que ya fuera a iniciar el concierto y es justo lo que hice.
El concierto
Pues, ya todos preparados, después de las 9 PM se apagaron las luces y, unos instantes después, se dejaron escuchar los acordes de música. Se encendieron las luces del escenario y aparecieron dos figuras vestidas con trajes de lycra de color rojo y azul y cubos en la cabeza, brazos y piernas.
Al ritmo de la música, se abrió un hueco en las paredes de cubos de cartón y aparecieron otras dos figuras, Neil y Chirs, también con cubos en la cabeza. Por supuesto, la ovación del público se dejó escuchar y ambos caminaron para tomar sus posiciones, Neil en el micrófono y Chris en su teclado.
Y fue entonces cuando la melodía fue clara: “Heart”. Y todos cantamos al ritmo de la canción mientras Neil inclinaba la cabeza de un lado al otro para también canta “My heart starts missing a beat” y en las paredes de cubos se proyectaban corazones.
Al terminar la canción, las luces se apagaron de nuevo y los Boys se retiraron para quitarse los cubos de la caja mientras se escuchaba el ritmo de “Did you see me coming?” y Neil salía, ya con sombrero y lentes, a cantar “Very night is Friday night… Welcome to my life”.
Para ese momento yo estaba intrigada, porque Neil estaba cantando perfectamente, cosa que no había ocurrido últimamente. He de decir que todo el concierto me esforcé por saber si estaba haciendo playback y en todo momento me pareció estar cantando en vivo.
Al terminar la canción, Neil presentó “Love comes quickly” y el primero problema de sonido de la noche se presentó. Al inicio de la canción, Neil adaptó el verso de “It happens to everyone… to everyone” y es que a cualquier artista se le puede presentar un problema de sonido.
Continuaron con “Love etc.” proyectando en las pantallas el video de la canción. Finalizando los acordes de ésta, inicio la ya conocida “Integral” con “If you’ve done nothing wrong, you’ve got nothing to fear…” dando paso a su vez a “Building a wall”, que combinaba música de ambas canciones y a Chris con las percusiones electrónicas.
Al final de la canción, se escuchó un estruendo y la pared de bloques de cartón se derrumbó dando paso a una melodía más alegre y a dos bailarines que daban color a “Go west” combinada con las percusiones de “Paninaro”, interpretadas por el mismísimo Chris Lowe y su tambores electrónicos.
Las luces se apagaron de nuevo y una voz electrónica nos dio la bienvenida; las luces del teclado de Chris entonces se encendieron y comenzaron a reflejar palabras de colores “PSB”, “NYC”, “One”, “Two”, “Tree”, “Four” y fue obvio que la canción que seguí era “Two divided by zero”, lo cual fue toda una sorpresa para mí. Es una de esas canciones que nunca esperas escuchar en vivo y que, cuando ocurre, es una sorpresa muy agradable.
Y una sorpresa más grande estaba por venir, porque mientras unos edificios, los bailarines vestidos con cajas de cartón con forma de edificios, bailaban al ritmo del puente musical de la canción, Chris, sí, Chris Lowe, se separó de sus teclados y se unió al baile de los edificios. ¡Momento de locura! Yo no podía creerlo; ¡Chris Lowe bailando! Ese baile me hizo la noche, el concierto, el viaje, ¡todo! Todo el cansancio, esfuerzo, dinero y demás cosas invertidas valieron la pena por el solo hecho de ver bailar a Chris.
Las siguientes canciones fueron “Always on my mind” y otra gran sorpresa, “Closer to heaven”, la cual no cantaron completa pero no le quita el impacto. Otra clásica, “Left to my own devices” y una nueva sorpresa “Do I have to?”…
Creo que nunca me había pasado por la mente escuchar “Do I have to?” en vivo y no hay manera de explicar lo emocionada que me sentí de hacerlo. La versión normal, sin mezclas, fue muy buena de escuchar, una sorpresa muy agradable… Una noche de muchas sorpresas… Mientras Neil cantaba esta canción, alrededor de él bailaban dos de las bailarinas en un baile de salón, a veces tomando la mano de Neil para dar vueltas.
“King’s cross”, una canción que ya han tocado en otras ocasiones, pero que nunca me había tocado escuchar. Bueno, no de manera plena y consciente… Unida con “Do I have to?”, también me emocionó mucho. ¿Hubo algo que no me emocionara demasiado? Creo que no, en realidad no…
En el mismo humor lento y nostálgico, interpretaron “The way it used to be”… Me duele mucho decirlo, pero con esta canción sí me quedaron a deber. Le hicieron un arreglo que logró que la canción perdiera la fuerza que tiene en vez de ganarle. Creo que es de mis pocas quejas de este concierto; esta es una de mis canciones favoritas de “Yes” y realmente estaba ansiosa por escucharla en el concierto, sin embargo, fue una desilusión el arreglo que le hicieron. Mientras Neil cantaba esta canción con enojo, el bailarín y la bailarina le daban el sentido coreográfico expresado con la música.
Continuando con las canciones de desunión, la siguiente fue “Jealousy”. Lo mejor de esta canción además de no haberla escuchado antes, fue la interpretación corográfica que hicieron los bailarines, una hombre y una mujer, expresando todo el dolor y la violencia que pueden provocar los celos. Creo que es de mis coreografías favoritas la que le dieron a esta canción.
El humor triste quedó de lado cuando Chris comenzó con sus percusiones y dio inicio “Suburbia”. Y ya con todo el ánimo, continuaron con “Se a vida è” y “All over the world”, todo esto acompañado por los cuatro bailarines vestidos con ropas deportivas coloridas.
Para iniciar la siguiente canción, Neil se retiró del escenario, mientras los bailarines, que también son coristas, cantan una mezcla de “Discoteca” con “Domino Dancing” para dar paso a “Viva la vida, cover de Coldplay, y a un Neil vestido con capa y corona.
Personalmente, aún no me tienen convencida de este cover. No me gusta Coldplay y en la vida he escuchado esta canción interpretada por este grupo. Creo que debieron hacer el cover de alguna otra canción. Pero, pues eso es cosa de ellos y no creo que les importe mucho mi opinión…
Al terminar esta canción, Neil se cambió de nuevo de ropa e interpretaron una renovada “It’s a sin”, con los cuatro bailarines representando los pecados, incluso con la manzana de la discordia, la cual es lanzada por Chris a una de las bailarinas.
Al termina la canción, Neil se despide y se retiran… Esperando el acostumbrado clamor de “¡Otra! ¡Otra!”.
Y mientras pedíamos otra canción, nos preparamos para sacar algo que también se está convirtiendo en un clásico para nosotros, ¡sacar la bandera de México! Lo cual hicimos durante las dos últimas canciones…
Regresando al escenario, ya cambiados nuevamente de ropa, con unos sombreros llenos de plumas, interpretaron “Being boring”, para dar paso a las presentaciones de la noche, los bailarines y, por supuesto, Chris Lowe, en los teclados y las percusiones, y Neil Tennant, ¡los Pet Shop Boys!
Para cerrar el concierto, ya sin sombrero de plumas, Neil interpreta “West End Girls”, mientras los bailarines dan vueltas alrededor de él con paraguas…
Y finalizó el concierto.
Antes de que acabara completamente, Chris tomó una fotografía del público para subirla a su Twitter y, pues, en ella aparecimos nosotros… junto con nuestra bandera, ¡sí!
La espera final
Pues, como ya es costumbre también, era necesario salir de la sala del concierto para ir a esperar a Neil y a Chris afuera del lugar.
Había bastante gente esperándolo y tardaron entre 30 y 45 minutos en salir.
Al salir, ya estaba un carro acomodado, el mismo Mercedez en el que llegó Neil, listo para llevárselos. Y el plan era que no firmaran autógrafos… Pero al escucharse la desilusión de las personas que estábamos ahí, Neil hizo un gesto de “¡Bueno! Ya que me quieren tanto…” y comenzó a firmar autógrafos.
Para mi buena fortuna, comenzó en el lado en que nosotros estábamos. Lo primero que le dije fue “Neil, desde México, otra vez” a lo que él respondió “Sí, en primera fila, ¡te reconocí”. Entonces, nos mencionó que vendrían a México en octubre.
Neil siguió firmando autógrafos y, antes de irse, Iván le pidió que firmara la bandera de México a lo que Neil contestó “¿Y de dónde es esta bandera?” y nosotros “¡DE MÉXICO!” (pues, ¿de dónde más va a ser?)… La firmó y se fue, mientras el tour manager nos decía que irían en octubre a nuestro país…
Y así terminó nuestro primer concierto del “Pandemonium Tour”…
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13 de junio - ¡Cerezas!
Para alguien que no conoce el campo y no lo vista de manera regular, es todo un espectáculo venir a un sitio tan bonito como es este.
Yo no conocía los árboles de cereza y, mucho menos, había probado cerezas frescas. Son una cosa deliciosa que jamás podré olvidar y, espero, tener la oportunidad de probar de nuevo.
Valió la pena venir para acá y no ir a Luxemburgo… Ver cosas que nunca había visto… Una siesta bajo los árboles… Pet Shop Boys puede esperar para mañana, cuando los vea con mis amigos por primera vez en el Pandemonium Tour…
12 de junio – Bad feelings
A veces uno toma decisiones que parecerían disparatadas para los demás… Pero, simplemente, de un momento a otro, te das cuenta que tal vez no es lo mejor llevar a cabo un plan que ya tenías…
Eso me ocurrió el día de hoy. Mañana debería salir rumbo a Luxemburgo para el primer concierto de Pet Shop Boys… Sin embargo, he tenido la sensación de que no debería ir y he decidido no ir.
Desde un principio sentía que el viaje a Luxemburgo iba a ser complicado. De 5 a 7 horas de camino desde Berna hasta Suiza no sonaban como algo prometedor. Después, averigüé que el sitio donde va a ser el concierto no se encuentra en el centro de la ciudad, sino a una distancia considerable que hay que recorrer en tren o en taxi.
Cuando llegué a Berna, nuestro anfitrión me ayudó a buscar la mejor forma de llegar en tren a Luxemburgo. Sonaba bastante mejor que mis opciones, aunque la mejor manera de llegar implicaba arribar a las 5 de la tarde en la ciudad.
Sin embargo, después de un comentario de mi amigo Iván, mencionando que veríamos las praderas francesas en nuestro camino a Luxemburgo, comprendí el gran error que había cometido. Y es que compré los pases de tren Eurail para 4 países, los cuales no incluían a Francia.
Y entonces… no tengo pase de tren para llegar pasar de Francia a Luxemburgo. He ido a la estación de tren a averiguar cuánto cuesta el boleto de tren para este recorrido… 71 francos suizos…
Después de todo esto, me doy cuenta de que no estaba contenta con el viaje a Luxemburgo.
Una corazonada… El sentimiento de que hay cosas que será mejor no hacer… La incomodidad de hacer algo… Y sentirte aliviado cuando decides no llevar a cabo tus planes.
En fin… Yo quería ver a Pet Shop Boys en Luxemburgo, pero algo me dice que no debo hacerlo y prefiero no ir.
¡Merol!
El camino para llegar a Tampere fuer largo y, en algunas ocasiones, penoso.
Todo comenzó con el vuelo México – Londres con escala en París. Algunos días libres en Londres previos al viaje a Finlandia para ver a Nightwish y a Kamelot.
Después, el miércoles 3 de junio volamos de Londres a Helsiniki. Tres horas más de vuelo… De nuevo, algunos días libres en Helsinki conociendo este país que, a decir verdad, es muy bonito lleno de gente amable y educada, en muchos aspectos.
De Helsinki a Tampere… Casi dos horas de camino en tren. Salimos el mismo domingo 7 de junio.
La odisea había comenzado mucho antes, desde el hecho de llegar a Europa. Aún antes cuando me enteré que no había hoteles libres en Tampere porque el fin de semana en que se llevaba a cabo el Sauna Open Air, había otros dos festivales en curso en la ciudad.
Después de mucho buscar y con un ligero cambio de planes en los días que pensaba estar en Tampere, encontré un hotel, bastante cerca de donde iba a ser el concierto… para mi buena suerte, porque por unos momentos me temía que iba a tener que ser un viaje express y tendríamos que regresar a Helsinki por la noche…
El Sauna Open Air se llevó a cabo en el parque Eteläpuisto del 5 al 7 de junio de 2009. Se presentaron varias bandas, entre ellas y de las más importantes, Mötley Crüe, Nightwish, Stratovarius, Apocalyptica y Kamelot.
Yo únicamente vine a ver a Nightwish y Kamelot, como ya lo mencioné anteriormente. El día en que ellos se presentaron, fue el último, el domingo 7.
El caso es que… Nos tomó casi dos horas de tren en llegar aquí. Pero fue un verdadero logro subir al tren. Como aquí este transporte es bastante caro, decidí adquirir una cosa que se llama Eurail Pass. Este pase, aunque es caro, te da cierta flexibilidad para viajar en los trenes de Europa. El caso es que, como era el primer día que íbamos a subirnos, necesitábamos validar el pase; es decir, en la oficina de trenes necesitaban poner un sello y determinar las fechas en que este pase es válido… Con lo que no conté es que me iba a encontrar con una señora que no tenía ni la más mínima idea de qué era lo que tenía que hacer para validar mi pase. Me hizo comprar las reservaciones para los asientos, pero yo no estaba conforme, y tuve que pedirle, muy amablemente, que buscara una forma de validarme mi pase, porque consideraba, según lo estipulado en las condiciones del mismo, que no era suficiente para hacer mi recorrido en tren… Después de mucho rogarle y ya con el tiempo encima, la señora por fin encontró las instrucciones, dentro de un manual que buscó únicamente cuando le dije que mi pase no servirá sin eso, para hacer lo que le pedía…
Ya en Tampere, las cosas fluyeron mucha más facilidad. Un taxi al hotel y el hotel tenía lista mi habitación. ¡Sí! Botamos las maletas y fuimos a buscar algo de comer.
Después de comer algo y de tener ubicado el sitio del concierto, regresamos al hotel para prepararnos para lo que venía…
Por fin dieron las 2 de la tarde y nos fuimos al parque. Muy tranquilo, gente de seguridad revisando mochilas, recogiendo los boletos y ya estuvimos adentro.
Y, al encontrar la mercancía oficial, ¡arrasamos con las playeras! Y es que no tengo ninguna playera de Kamelot y, pues con la oportunidad, había que aprovechar… Así que, al menos, ya tengo dos playeras de Kamelot.
Con el escenario principal localizado, buscamos un lugar donde no diera sol y procedimos a sentarnos. Mientras estábamos esperando a que empezarán a tocar las bandas, vimos que había una fila de personas esperando algo, aunque no sabíamos qué; suponíamos que era para un meet ‘n greet o algo por el estilo.
Alrededor de las 14:30, abrieron el lugar donde estaba formada la gente y cual fue nuestra sorpresa que eran los chavos de Kamelot. ¡WOW! Pues, me fui a pasara a ver si les podía sacar una foto, aunque fuera así de lejos.
Como vi que ninguna de las personas traía un boleto en especial o algo que les diera privilegios especiales para la firma, me animé a preguntarle a un señor que también estaba ahí viendo y me dijo que no necesitaba nada, solamente formarme… Y como bien dijo mi hermana, pensé “En esa cola sí me formo” y pues ¡que me formo!
El resultado de eso fue un autógrafo de los de Kamelot y ver de cerca de mi amor Khan. Me di cuenta de que es realmente guapo el hombre, así que confirmé lo que ya sabía…
A eso de las 5 de la tarde dio inicio el concierto de Kamelot… Cabe mencionar que esta fue mi primera vez para un concierto de ellos, así que tal vez esto puede influir notablemente en mi opinión.
Se la super rifan estos cuates. Tocan increíble en vivo. Son muy muy buenos. Lo malo es que los finlandeses no los pelaron mucho y, además, son un público muy frío, muy desganado… O a la mejor yo me paso de tueste y grito mucho y canto mucho y… en fin, soy una de esas fans que gritan, agitan los brazos y esas cosas…
Regresando al tema… Buenísimo concierto. Fascinante. Obviamente, fue un setlist reducido, pero cantaron todas las importantes y dejaron fuera las lentas. INCREÍBLE.
Y lo que todavía no me puedo creer es lo guapo que es Khan sobre el escenario. El hombre se viste muy bien, le mete dinero a sus trajes… Pero la fuerza que genera sobre el escenario lo convierte en… un hombre atractivo, guapo, sexy… Nunca pensé que Khan fuera así de guapo; en las fotos no se refleja no la mitad de lo atrayente que es, no es fotogénico.
Quedé muy contenta de ver a Kamelot por primera vez. Una experiencia para toda la vida…
A eso de las 8:30 de la noche y después de hacerse desear, salieron los de Nightwish. A Nightwish ya los he visto antes, entonces creo que eso hace que la emoción de verlos en vivo no sea tan fuerte como con Kamelot. Tocaron bien, como siempre.
Sólo quiero hacer notar tres cosas sobre la actuación de Nightwish. Iré en orden de importancia:
Primera, a Marco se le olvidó la letra de “The Islander”… Como no estaba contento con eso, decidió volver a empezar la canción… Lo malo es que le olvidó de nuevo la letra y Anette tuvo que entrarle al quite. ¡Ja!
Segunda, “Romanticide” es la mejor canción en vivo ever… Antes era “Slaying the dreamer”, pero creo que ha pasado a segundo término después de escuchar esta otra. Bastante impresionante; Anette ya se siente más encanchada con la banda, ya está cantando mucho mejor que al principio. Y Tuomas se ve bastante feliz de tenerla a bordo.
Tercera y hablando de las personas a bordo… Tuomas super sexy. Salió con look de Jack Sparrow; cinta roja amarrada en la frente, algunas rastas, saco de terciopelo rojo… No es posible que exista un hombre así de hermoso en este planeta. Simplemente me dejó sin respiración. Debería ser ilegal que alguien sea así de sensual… Deberían arrestarlo por eso… Sonriente, contento, feliz de estar en el escenario… Insisto, es un crimen que ese hombre sea tan hermoso…
Y pues ya casi termina mi relato del Sauna Open Air. Sólo me resta decir que Kamelot se quedó en el mismo hotel que yo. Pude ver a Thomas Youngblood, a Casey Grillo y a Oliver Patolai, pero no tuve la oportunidad de ver a Khan…
Me voy muy contenta de esta ciudad y de este país… Hermoso… Con gente linda… Y hermosa música…
Galería de imágenes(07/06/2009)
Pero… ¡¿cómo?!

En ocho días estaré, espero que sana y salva, en Londres.
Pero… ¿cómo es que inicia una locura de estas?
Porque voy a Londres y a otros lugares de vacaciones, pero con una razón mucho más poderosa para iniciar este viaje.
Es una locura porque el viaje está dictado por una serie de conciertos a los que acudiré en varias partes de Europa. Es una locura porque mi plan es asistir a 5 conciertos de los Pet Shop Boys.
Esta historia inicia hace mucho mucho tiempo. Hace casi 15 años, conocí a este grupo, a los Pet Shop Boys, por una mera casualidad. A veces, ver la tele puede ser algo productivo… Mi historia como pethead es larga y no pretendo venir y narrarla en este blog… Tal vez algún día, pero no ahora.
El punto es que… soy una pethead ya con algunos años a cuesta. Y también con algunas giras previas. Sí, sí, ya tengo algo de experiencia haciendo giras internacionales como pethead. Pero, esa tampoco es historia para ese post.
Y ya se me perdió de nuevo el punto de este post. En realidad, quería explicar cómo se inicia un viaje de estos, cómo se toma la decisión de iniciar un viaje de estos, cómo se planea un viaje de estos.
Tomar la decisión de partir a Europa a ver a los Pet Shop Boys no fue nada complicada. Neil y Chris dijeron que ofrecerían conciertos en Londres y Manchester y, sin dudarlo, compré los boletos para dichos espectáculos. Después de eso, abrirían más fechas para las que, ya estando allá, también tengo boletos. La decisión es simple…
Concretar el plan es mucho más complicado. Ya con la decisión de ir a ver a Pet Shop Boys tan lejos, vienen una serie de cosas que son más difíciles de resolver. Avión, tren, hotel, comida, etc. Creo que esa es la parte más complicada. Pero, con algo de tiempo, un poco de esfuerzo y una conexión a Internet, se pueden resolver todas estas cuestiones estratégicas.
Y aquí estoy, a 6 días de volar a Londres… Por supuesto, no nada más voy a ver a los Pet Shop Boys. También voy de vacaciones, a conocer un poquito más de Londres y otros países… y también, por si a alguien le importa, iré a ver a otros dos grupos de los cuales soy fan: Nightwish y Kamelot.
De esta manera y con complicaciones propias de un viaje, he de iniciar este camino hacia el Fandemonium…
