La llegada
El 14 de junio fue un día que dio inicio desde muy temprano. Fue necesario estar listos antes de las 8 AM para salir rumbo a Basel, en donde tomaríamos un tren rumbo a Stuttgart.
Para nuestra buena fortuna, todo salió bien y Didier nos dejó a tiempo en Basel, en donde tomamos nuestro tren. Tres horas después, arribamos a nuestro destino, no sin dormir bastante durante el trayecto. Sabíamos que iba a ser un largo día que teníamos que ahorrar todas nuestras energías.
Ya en la estación de tren de Stuttgart, tomamos un taxi que nos llevaría al Theaterhaus. Nos tomó 10 minutos llegar al sitio…
Ya aquí nos esperaba nuestra cuarta compañera de viaje, Goyky. Ella había llegado el día anterior, después de volar desde México. Y ya estaba formada en el lugar, lista para que fuéramos los de primera fila.
Por supuesto, fue un gran gusto encontrarnos con ella. La esperábamos con mucha emoción, porque por fin estaba junto el grupo… La alegría de por fin encontrarnos y dar inicio al Fandemonium era lo más importante para nosotros…
La fila y el arribo de Neil
No es necesario decir que era bastante temprano. Estuvimos formados desde el mediodía… Y también estuvimos al pendiente por si llegaban los muchachos.
Si no se ha experimentado el estar formado desde temprano para un concierto, es una experiencia que no se puede comprender del todo. Es cansado, es aburrido, no hay mucho que hacer, comer puede ser complicado… En fin, es una experiencia no muy grata pero necesaria para los conciertos donde la entrada es general.
Pasaron las horas, algunas personas empezaron a llegar. Nosotros seguíamos al pendiente por si veíamos pasar a Neil y A Chris… Y por fin llego Neil…
Alrededor de las 5 PM, arribó un Mercedez Benz negro en el que venía Neil. Vestido con una playera negra, lentes oscuros, se detuvo a firmar algunos autógrafos. Incluso, uno de los que esperaba por él le pidió una foto con él y se la concedió… Sin embargo, todo se echó a perder cuando una “señora” le tomó una foto con flash demasiado cerca. La foto que tomó fue con una cámara profesional, una réflex, y fue demasiado cerca. En ese momento, Neil se molestó, le pidió que se detuviera y se retiró al interior del teatro. Se molestó bastante y con toda la razón del mundo. Cualquiera que haya estado cerca de ella, aunque sea una vez, sabe que les molesta mucho las fotos con flash y es que algo que nunca debes de hacer… Esta señora no parecía ser realmente fa, porque nunca la vimos adentro del concierto, ni nada por el estilo, y únicamente hizo enojar a Neil…
Sin mucho más que hacer, regresamos a la fila a esperar a que abrieran las puertas… Y fue allí donde comenzaron los problemas.
En realidad, nunca hubo una fila para la entrada del Theaterhaus. La gente comenzó a amontonarse en la entrada a la sala y las personas encargadas de la seguridad del lugar no hicieron nada por formar una fila. Entonces, los que habíamos llegado bastante temprano, no íbamos a ser los primeros, porque la gente estaba amontonada en el acceso. Estábamos todos demasiado juntos, comenzaba a hacer calor y no teníamos oportunidad de sentarnos, por el mismo espacio reducido.
El martirio de la “fila” duró cerca de dos horas. En realidad, fue un verdadero desastre la organización y las personas de seguridad del Theaterhaus. No sé si no esperaban la cantidad de gente que llegó, se les salió de las manos o no pasan ese tipo de cosas tan seguido, pero fue un verdadero desastre. De las peores organizaciones que he visto en mi vida de fan.
La entrada al recinto
Por fin, a las 7:30 PM abrieron las puertas e inicio otro caos. La gente quería entrar, revisaban bolsas, se hizo un cuello de botella… No es fácil describirlo; sólo puedo decir que fue un desorden generalizado que nos provocó mucha tensión.
Logramos acceder al recinto y, por lo menos, Iván y yo quedamos en primera fila. Gyoky y mi hermana se quedaron atrás.
De nuevo, vivir una experiencia de éstas y tratar de describirla es complejo. Estar entre la gente, que muchas de las veces se comporta, pero en muchas otras ocasiones no… De pie, esperando a que de inicio el concierto… De nuevo, es una experiencia no grata pero necesaria.
En esta ocasión, el público que estuvo en Stuttgart estuvo bastante rudo. Algunas personas trataban de meterse, cuando ya no podía llegar a otro lado, metían el cuerpo, empujaban… En fin… Lo mejor que podíamos hacer era no permitir que alguien se metiera delante nuestro o que nos quitaran el espacio que teníamos en primera fila.
Los teloneros
Después de un largo rato, a eso de las 8 PM, salieron al escenario los que serían los teloneros de esa noche: Un grupo alemán llamado Das Gezeichnete Ich. Tocaron alrededor de media hora, 6 o 7 canciones. Se retiraron sin pena ni gloria, creo yo.
Los últimos preparativos
Una vez que se fueron los teloneros, dio inicio la preparación del escenario de los Pet Shop Boys. Las personas encargadas de eso comenzaron a construir una pared de cajas de cartón blancas, a extender cables, colocar micrófonos, ajustar luces, encender el teclado de Chris…
Y mientras tanto, yo también me preparaba. Porque, como ya es una tradición para mí, llevaba un traje especial para la ocasión. Esta vez decidí llevar el abrigo que utilizó Neil en los Brit Awards 2009… Y créanme, no fue la decisión más inteligente que pude haber tomado. El abrigo pesó alrededor de 4 kg y ni les cuento del calor que estaba haciendo ese día. Por esos dos motivos, decidí ponerme el abrigo hasta que ya fuera a iniciar el concierto y es justo lo que hice.
El concierto
Pues, ya todos preparados, después de las 9 PM se apagaron las luces y, unos instantes después, se dejaron escuchar los acordes de música. Se encendieron las luces del escenario y aparecieron dos figuras vestidas con trajes de lycra de color rojo y azul y cubos en la cabeza, brazos y piernas.
Al ritmo de la música, se abrió un hueco en las paredes de cubos de cartón y aparecieron otras dos figuras, Neil y Chirs, también con cubos en la cabeza. Por supuesto, la ovación del público se dejó escuchar y ambos caminaron para tomar sus posiciones, Neil en el micrófono y Chris en su teclado.
Y fue entonces cuando la melodía fue clara: “Heart”. Y todos cantamos al ritmo de la canción mientras Neil inclinaba la cabeza de un lado al otro para también canta “My heart starts missing a beat” y en las paredes de cubos se proyectaban corazones.
Al terminar la canción, las luces se apagaron de nuevo y los Boys se retiraron para quitarse los cubos de la caja mientras se escuchaba el ritmo de “Did you see me coming?” y Neil salía, ya con sombrero y lentes, a cantar “Very night is Friday night… Welcome to my life”.
Para ese momento yo estaba intrigada, porque Neil estaba cantando perfectamente, cosa que no había ocurrido últimamente. He de decir que todo el concierto me esforcé por saber si estaba haciendo playback y en todo momento me pareció estar cantando en vivo.
Al terminar la canción, Neil presentó “Love comes quickly” y el primero problema de sonido de la noche se presentó. Al inicio de la canción, Neil adaptó el verso de “It happens to everyone… to everyone” y es que a cualquier artista se le puede presentar un problema de sonido.
Continuaron con “Love etc.” proyectando en las pantallas el video de la canción. Finalizando los acordes de ésta, inicio la ya conocida “Integral” con “If you’ve done nothing wrong, you’ve got nothing to fear…” dando paso a su vez a “Building a wall”, que combinaba música de ambas canciones y a Chris con las percusiones electrónicas.
Al final de la canción, se escuchó un estruendo y la pared de bloques de cartón se derrumbó dando paso a una melodía más alegre y a dos bailarines que daban color a “Go west” combinada con las percusiones de “Paninaro”, interpretadas por el mismísimo Chris Lowe y su tambores electrónicos.
Las luces se apagaron de nuevo y una voz electrónica nos dio la bienvenida; las luces del teclado de Chris entonces se encendieron y comenzaron a reflejar palabras de colores “PSB”, “NYC”, “One”, “Two”, “Tree”, “Four” y fue obvio que la canción que seguí era “Two divided by zero”, lo cual fue toda una sorpresa para mí. Es una de esas canciones que nunca esperas escuchar en vivo y que, cuando ocurre, es una sorpresa muy agradable.
Y una sorpresa más grande estaba por venir, porque mientras unos edificios, los bailarines vestidos con cajas de cartón con forma de edificios, bailaban al ritmo del puente musical de la canción, Chris, sí, Chris Lowe, se separó de sus teclados y se unió al baile de los edificios. ¡Momento de locura! Yo no podía creerlo; ¡Chris Lowe bailando! Ese baile me hizo la noche, el concierto, el viaje, ¡todo! Todo el cansancio, esfuerzo, dinero y demás cosas invertidas valieron la pena por el solo hecho de ver bailar a Chris.
Las siguientes canciones fueron “Always on my mind” y otra gran sorpresa, “Closer to heaven”, la cual no cantaron completa pero no le quita el impacto. Otra clásica, “Left to my own devices” y una nueva sorpresa “Do I have to?”…
Creo que nunca me había pasado por la mente escuchar “Do I have to?” en vivo y no hay manera de explicar lo emocionada que me sentí de hacerlo. La versión normal, sin mezclas, fue muy buena de escuchar, una sorpresa muy agradable… Una noche de muchas sorpresas… Mientras Neil cantaba esta canción, alrededor de él bailaban dos de las bailarinas en un baile de salón, a veces tomando la mano de Neil para dar vueltas.
“King’s cross”, una canción que ya han tocado en otras ocasiones, pero que nunca me había tocado escuchar. Bueno, no de manera plena y consciente… Unida con “Do I have to?”, también me emocionó mucho. ¿Hubo algo que no me emocionara demasiado? Creo que no, en realidad no…
En el mismo humor lento y nostálgico, interpretaron “The way it used to be”… Me duele mucho decirlo, pero con esta canción sí me quedaron a deber. Le hicieron un arreglo que logró que la canción perdiera la fuerza que tiene en vez de ganarle. Creo que es de mis pocas quejas de este concierto; esta es una de mis canciones favoritas de “Yes” y realmente estaba ansiosa por escucharla en el concierto, sin embargo, fue una desilusión el arreglo que le hicieron. Mientras Neil cantaba esta canción con enojo, el bailarín y la bailarina le daban el sentido coreográfico expresado con la música.
Continuando con las canciones de desunión, la siguiente fue “Jealousy”. Lo mejor de esta canción además de no haberla escuchado antes, fue la interpretación corográfica que hicieron los bailarines, una hombre y una mujer, expresando todo el dolor y la violencia que pueden provocar los celos. Creo que es de mis coreografías favoritas la que le dieron a esta canción.
El humor triste quedó de lado cuando Chris comenzó con sus percusiones y dio inicio “Suburbia”. Y ya con todo el ánimo, continuaron con “Se a vida è” y “All over the world”, todo esto acompañado por los cuatro bailarines vestidos con ropas deportivas coloridas.
Para iniciar la siguiente canción, Neil se retiró del escenario, mientras los bailarines, que también son coristas, cantan una mezcla de “Discoteca” con “Domino Dancing” para dar paso a “Viva la vida, cover de Coldplay, y a un Neil vestido con capa y corona.
Personalmente, aún no me tienen convencida de este cover. No me gusta Coldplay y en la vida he escuchado esta canción interpretada por este grupo. Creo que debieron hacer el cover de alguna otra canción. Pero, pues eso es cosa de ellos y no creo que les importe mucho mi opinión…
Al terminar esta canción, Neil se cambió de nuevo de ropa e interpretaron una renovada “It’s a sin”, con los cuatro bailarines representando los pecados, incluso con la manzana de la discordia, la cual es lanzada por Chris a una de las bailarinas.
Al termina la canción, Neil se despide y se retiran… Esperando el acostumbrado clamor de “¡Otra! ¡Otra!”.
Y mientras pedíamos otra canción, nos preparamos para sacar algo que también se está convirtiendo en un clásico para nosotros, ¡sacar la bandera de México! Lo cual hicimos durante las dos últimas canciones…
Regresando al escenario, ya cambiados nuevamente de ropa, con unos sombreros llenos de plumas, interpretaron “Being boring”, para dar paso a las presentaciones de la noche, los bailarines y, por supuesto, Chris Lowe, en los teclados y las percusiones, y Neil Tennant, ¡los Pet Shop Boys!
Para cerrar el concierto, ya sin sombrero de plumas, Neil interpreta “West End Girls”, mientras los bailarines dan vueltas alrededor de él con paraguas…
Y finalizó el concierto.
Antes de que acabara completamente, Chris tomó una fotografía del público para subirla a su Twitter y, pues, en ella aparecimos nosotros… junto con nuestra bandera, ¡sí!
La espera final
Pues, como ya es costumbre también, era necesario salir de la sala del concierto para ir a esperar a Neil y a Chris afuera del lugar.
Había bastante gente esperándolo y tardaron entre 30 y 45 minutos en salir.
Al salir, ya estaba un carro acomodado, el mismo Mercedez en el que llegó Neil, listo para llevárselos. Y el plan era que no firmaran autógrafos… Pero al escucharse la desilusión de las personas que estábamos ahí, Neil hizo un gesto de “¡Bueno! Ya que me quieren tanto…” y comenzó a firmar autógrafos.
Para mi buena fortuna, comenzó en el lado en que nosotros estábamos. Lo primero que le dije fue “Neil, desde México, otra vez” a lo que él respondió “Sí, en primera fila, ¡te reconocí”. Entonces, nos mencionó que vendrían a México en octubre.
Neil siguió firmando autógrafos y, antes de irse, Iván le pidió que firmara la bandera de México a lo que Neil contestó “¿Y de dónde es esta bandera?” y nosotros “¡DE MÉXICO!” (pues, ¿de dónde más va a ser?)… La firmó y se fue, mientras el tour manager nos decía que irían en octubre a nuestro país…
Y así terminó nuestro primer concierto del “Pandemonium Tour”…
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14 de junio – El primero
Publicado por
Eithne Lioness
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