Pues, en mi entrada de Stuttgart ya platiqué cómo está estructurado el concierto, así que referiré a otros detalles sobre el mismo.
Empezaré con nuestra llegada. Tomamos un tren a las 9:55 de la mañana desde Stuttgart. Y viajamos en primera clase, porque resulta que el Eurail te lo venden para que viajes en primera clase. Tratamos de dormir un poco durante el trayecto de 3 horas, pero nos fue imposible. Creo que traímos demasiada adrenalina en nosotros como para lograr dormir.
Llegamos a Zurich a eso de la 1 de la tarde. Dejamos las maletas en la estación de trenes y nos fuimos directo al lugar donde se iba a llevar a cabo el concierto.
Y con respecto a esto, al lugar del concierto, tengo muchas cosas que decir.
El Maag Hall está ubicado en una zona extraña de Zurich. No es que yo conozco Zurich, pero en realidad es una ubicación extraña en una ciudad para un centro de entretenimiento. El lugar está ubicado en una zona en la que sólo hay edificios que parecen ser de oficinas, sin mucho más cosas alrededor.
Creo que me influyó mucho una remodelación masiva que están realizando. Toda la cuadra, por decirlo de alguna manera, está sujeta a una construcción gigantesca. De lo que pude entender, planean construir ahí grandes edificios, aunque no estoy segura de cual sea su objetivo.
Entonces, es de imaginarse que todo era un caos en el sitio. Camiones, plumas, grúas, obreros… Un verdadero desastre. La verdad es que no entiendo cómo es que decidieron dar el concierto en ese lugar. No sé si la construcción le da bastantes puntos negativos o, aún sin construcción, este sitio no era el apropiado… Porque, imaginando las cosas sin la construcción, el sitio parecía ser un complejo de bodegas, pero destinado a otro objetivo.
Como sea, llegamos al lugar… Ni siquiera sabíamos en donde formarnos, porque era una zona de guerra. Preguntamos y preguntamos, como pudimos, y pues por fin nos indicaron la puerta donde debíamos hacer fila… Era bastante raro, eran las 2 PM y no había nadie más que nosotros. Era bastante confuso y extraño, como si no estuviéramos en el lugar correcto… Pero sí era y ahí nos quedamos.
Pues, fuimos a conseguir algo de comer y regresamos… Ya estaban puestas vallas y letreros indicando que ese era el sitio donde se iba a llevar a cabo el concierto.
Pasaron las horas con nosotros en la fila. Poco a poco fue llegando más y más gente, pero nosotros éramos los primeros, aunque todavía faltaba bastante tiempo para que nos dejaran entrar.
A eso de las 6:30, por fin abrieron las puertas y nos dieron acceso. El lugar… Pues el lugar era más o menos grande. Bueno, en realidad, para tamaños estándares, era pequeño. Pero, en realidad el lugar no tenía nada de relevante, muy normal, nada especial.
En fin… De nuevo, a esperar a que diera inicio el concierto. Lo bueno de este concierto es que nos encontramos con otro niño mexicano que estaba ahí para ver el concierto. Armando, de Toluca, está estudiando en Suiza y fue al concierto porque le gustan los Pet gracias a su mamá, que es fan de ellos. Nos mencionó que supo que éramos mexicanos por el acento. Así que, ya no estábamos solos.
Lo bueno de este concierto es que no hubo telonero. Lo malo es que el escenario era más pequeño. Entonces, las construcciones de cubo y el resto de cosas colocadas, estaban en un espacio mucho más reducido. Creo que el concierto no lució tanto por esta misma razón.
Para ser sinceros, el concierto no estuvo tan bien como uno esperaría. Se presentaron varios problemas que hicieron que Neil y Chris se vieran molestos. Fallas en el sonido fueron los principales problemas, pero también hubo algunos otros que nos dieron miedo por algunos momentos. Y es que un olor a quemado se dejó sentir después de unos veinte minutos de iniciado el concierto; después, un sonido como de una manguera explotando… De verdad, más de uno de nosotros pensó en buscar la salida de emergencia… Con un escenario cuya base es el cartón… Está de pensarse…
El concierto continúo y sin muchos problemas más. Creo que después de un rato, se les pasó el enojo. Qué bueno, porque nosotros estábamos muy emocionados a pesar de todo.
Lamentablemente y por la manera en que estaba ubicado el lugar, además de que necesitábamos estar antes de las 12 PM en la estación de tren para regresar a Berna, no tuvimos oportunidad de verlos ni a la entrada ni a la salida del concierto.
Sin embargo, nos ocurrieron cosas agradables durante el concierto.
Neil nos vio y nos mandó su saludo con los pulgares hacia arriba.
Chris también nos vio y, yo digo, que también nos saludó.
Neil me lanzó el periódico que pretende leer durante “West End Girls” al final del concierto… Condenado Neil, casi me sorraja el periódico en la cara…
Sacamos la bandera de México y Chris nos sacó una foto para después subirla a su Twitter.
Al comprar nuestras playeras, el chavo que estaba atendiendo, se acordó de nosotros, de Gyoky y de mí, y nos dijo “Sí, me acuerdo de ustedes, del tour pasado”.
Y, en general, fue un buen concierto… De cualquier forma, creo que nunca diré que un concierto de Pet Shop Boys es un mal concierto…
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15 de junio de 2009 - ¿De verdad van a tocar aquí?
Publicado por
Eithne Lioness
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