18 de junio de 2009 – Pero esta vez nos va a ir bien, ¿verdad?

En esta ocasión llegamos un día a Manchester… Y es que teníamos el trauma de la vez pasada…

Hace dos años, fuimos a un concierto en Manchester. En este entonces, hacían la segunda parte del “Fundamental Tour”. Ese día fue un desastre de principio a fin… Y no solamente para nosotros, el concierto de los Pet tampoco salió del todo bien.

Tomar el camino más largo para llegar a Manchester, perdernos, llegar muy tarde a la fila, tener gente encimosa durante el concierto, fueron las cosas más trágicas que nos pasaron. Ya en el concierto, los Pet tuvieron fallas de sonidos, Nathan, uno de los bailarines, alcanzó a golpear con sus piernas a Neil… Tampoco fue un buen concierto para ellos.

Hay ciertas experiencias que no se olvidan y, aunque tampoco fue un día trágico en nuestras vidas, sí se nos quedaron esas viejas heridas, por llamarles de alguna manera, y las cargábamos con nosotros para esta nueva oportunidad de ir a Manchester a un concierto.
Para nuestra buena fortuna y aunque algunos fantasmas sí nos persiguieron, todo nos salió bien.

Primero, no nos perdimos en Manchester y tuvimos la oportunidad de ver un poco más de la ciudad, cosas que no ocurrió en nuestra primera visita. Al llegar al Apollo, lugar donde se llevó a cabo el concierto, recibimos una muy buena sorpresa. Ya en la fila estaba una vieja amiga, Laura, de España, a quien conocimos hace dos años en Brighton. Y muy grata fue la sorpresa para todas nosotras encontrarnos de nuevo…

Mientras esperábamos, pudimos intercambiar experiencias de los dos pasados años… Y también vimos, brevemente, cuando Neil llegó al lugar donde fue el concierto.
Poco después, arribó una amiga mía, ya de muchos años, que también acudía al concierto con su esposo, que es fan de Pet Shop Boys también. No tuvimos oportunidad de conversar mucho en la fila, pero intercambiamos algunas ideas al terminar el concierto. Me dio mucho gusto ver a mi amiga, aunque fuera brevemente.

Creo que vale la pena hacer notar que, nuevamente, hubo algo de desorganización a la hora de acceder al Apollo. No entiendo qué es lo que pasa, pero las seguridades de los lugares donde tocaron estuvieron bastante debajo de mis expectativas. Y también, hay que decir que algunos fans de Pet Shop Boys (no solamente de ellos, estoy segura de que de muchos otros grupos también) pierden el sentido común y se convierten en una especie de salvajes (lo digo en serio, porque es bastante molesto como la gente se deshumaniza por algo así) a los que no les importa la civilidad, el respeto y el orden.

Todo lo anterior lo menciono porque, nuevamente y a pesar de la fila que ya había, la entrada al Apollo fue un verdadero desastre. Las filas se convirtieron en tres, todo mundo se empujaba, la seguridad fue rebasada… Con decir que nosotros no nos revisaron las bolsas y pudimos pasar las botellas de agua, cosa que no debería ocurrir. Y yo tenía toda la intención de entregar las botellas, pero al ver la ineptitud de la gente de seguridad del Apollo, decidí mandarlos al diablo.

Finalmente y a pesar de todo, entramos al recinto y alcanzamos buen lugar en primera fila.

El telonero de esa noche fue, como ya lo habían anunciado ellos mismo, Frankmusik. Mi hermana dice que tiene buena música, personalmente no es el tipo de música que me gusta. Pero, estuvo bastante animado y creo que, a pesar de que a mí no me guste, es alguien a quien vale la escuchar.

El concierto transcurrió con tranquilidad. Los errores que se habían presentado en los conciertos anteriores fueron corregidos. Neil y Chris estaban muy contentos.

Creo que únicamente hay otro punto negativo en la noche. De verdad, la organización estuvo muy mal por parte de la seguridad del lugar. Hace dos años, al final del concierto, se pusieron barreras para hacer un camino por el que pudieran salir Neil y los demás de manera tranquila. Con estas barreras, también se le da la oportunidad a los fans de que Neil pueda firmar autógrafos en forma pacífica. Lamentablemente, en esta ocasión no ocurrió de esta manera y Neil y Chris salieron dando tumbos entre el montón de gente que los esperaba afuera. Yo estaba viendo desde lejos la escena y la verdad es que me dio mucha pena ver como casi tiran a Neil en el tumulto y ver a Chris escabulléndose para entrar al automóvil que los esperaba… De verdad, la seguridad estuvo para llorar…

Así dimos por terminado nuestro concierto en Manchester.

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15 de junio de 2009 - ¿De verdad van a tocar aquí?

Pues, en mi entrada de Stuttgart ya platiqué cómo está estructurado el concierto, así que referiré a otros detalles sobre el mismo.

Empezaré con nuestra llegada. Tomamos un tren a las 9:55 de la mañana desde Stuttgart. Y viajamos en primera clase, porque resulta que el Eurail te lo venden para que viajes en primera clase. Tratamos de dormir un poco durante el trayecto de 3 horas, pero nos fue imposible. Creo que traímos demasiada adrenalina en nosotros como para lograr dormir.

Llegamos a Zurich a eso de la 1 de la tarde. Dejamos las maletas en la estación de trenes y nos fuimos directo al lugar donde se iba a llevar a cabo el concierto.

Y con respecto a esto, al lugar del concierto, tengo muchas cosas que decir.

El Maag Hall está ubicado en una zona extraña de Zurich. No es que yo conozco Zurich, pero en realidad es una ubicación extraña en una ciudad para un centro de entretenimiento. El lugar está ubicado en una zona en la que sólo hay edificios que parecen ser de oficinas, sin mucho más cosas alrededor.

Creo que me influyó mucho una remodelación masiva que están realizando. Toda la cuadra, por decirlo de alguna manera, está sujeta a una construcción gigantesca. De lo que pude entender, planean construir ahí grandes edificios, aunque no estoy segura de cual sea su objetivo.

Entonces, es de imaginarse que todo era un caos en el sitio. Camiones, plumas, grúas, obreros… Un verdadero desastre. La verdad es que no entiendo cómo es que decidieron dar el concierto en ese lugar. No sé si la construcción le da bastantes puntos negativos o, aún sin construcción, este sitio no era el apropiado… Porque, imaginando las cosas sin la construcción, el sitio parecía ser un complejo de bodegas, pero destinado a otro objetivo.

Como sea, llegamos al lugar… Ni siquiera sabíamos en donde formarnos, porque era una zona de guerra. Preguntamos y preguntamos, como pudimos, y pues por fin nos indicaron la puerta donde debíamos hacer fila… Era bastante raro, eran las 2 PM y no había nadie más que nosotros. Era bastante confuso y extraño, como si no estuviéramos en el lugar correcto… Pero sí era y ahí nos quedamos.

Pues, fuimos a conseguir algo de comer y regresamos… Ya estaban puestas vallas y letreros indicando que ese era el sitio donde se iba a llevar a cabo el concierto.

Pasaron las horas con nosotros en la fila. Poco a poco fue llegando más y más gente, pero nosotros éramos los primeros, aunque todavía faltaba bastante tiempo para que nos dejaran entrar.

A eso de las 6:30, por fin abrieron las puertas y nos dieron acceso. El lugar… Pues el lugar era más o menos grande. Bueno, en realidad, para tamaños estándares, era pequeño. Pero, en realidad el lugar no tenía nada de relevante, muy normal, nada especial.

En fin… De nuevo, a esperar a que diera inicio el concierto. Lo bueno de este concierto es que nos encontramos con otro niño mexicano que estaba ahí para ver el concierto. Armando, de Toluca, está estudiando en Suiza y fue al concierto porque le gustan los Pet gracias a su mamá, que es fan de ellos. Nos mencionó que supo que éramos mexicanos por el acento. Así que, ya no estábamos solos.

Lo bueno de este concierto es que no hubo telonero. Lo malo es que el escenario era más pequeño. Entonces, las construcciones de cubo y el resto de cosas colocadas, estaban en un espacio mucho más reducido. Creo que el concierto no lució tanto por esta misma razón.

Para ser sinceros, el concierto no estuvo tan bien como uno esperaría. Se presentaron varios problemas que hicieron que Neil y Chris se vieran molestos. Fallas en el sonido fueron los principales problemas, pero también hubo algunos otros que nos dieron miedo por algunos momentos. Y es que un olor a quemado se dejó sentir después de unos veinte minutos de iniciado el concierto; después, un sonido como de una manguera explotando… De verdad, más de uno de nosotros pensó en buscar la salida de emergencia… Con un escenario cuya base es el cartón… Está de pensarse…

El concierto continúo y sin muchos problemas más. Creo que después de un rato, se les pasó el enojo. Qué bueno, porque nosotros estábamos muy emocionados a pesar de todo.

Lamentablemente y por la manera en que estaba ubicado el lugar, además de que necesitábamos estar antes de las 12 PM en la estación de tren para regresar a Berna, no tuvimos oportunidad de verlos ni a la entrada ni a la salida del concierto.

Sin embargo, nos ocurrieron cosas agradables durante el concierto.

Neil nos vio y nos mandó su saludo con los pulgares hacia arriba.

Chris también nos vio y, yo digo, que también nos saludó.

Neil me lanzó el periódico que pretende leer durante “West End Girls” al final del concierto… Condenado Neil, casi me sorraja el periódico en la cara…
Sacamos la bandera de México y Chris nos sacó una foto para después subirla a su Twitter.

Al comprar nuestras playeras, el chavo que estaba atendiendo, se acordó de nosotros, de Gyoky y de mí, y nos dijo “Sí, me acuerdo de ustedes, del tour pasado”.

Y, en general, fue un buen concierto… De cualquier forma, creo que nunca diré que un concierto de Pet Shop Boys es un mal concierto…

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